La experiencia de Jordi y Joana en Patongo, Uganda

Nuestros Embajadores visitan el proyecto que ayudamos a financiar junto con Santa Fixie Group, uno de nuestros “eCommerce con causa” y Chance for Childhood

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La aventura de Jordi y Joana en África ha dado para mucho. Hace unos días os hablamos del uso de la bicicleta como instrumento de inclusión social y hoy damos prueba de ello.

Después de visitar la escuela rural con la que colaboramos hacemos unos meses de la mano de la ONG Active Africa en el poblado de Tumm (Kenia)  – puedes recordar el proyecto AQUÍ – nuestros dos embajadores continuaron sus andaduras por África dirección Patongo, en Uganda.

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Joana y Jordi con algunas de las personas que se han podido beneficiar del programa

Patongo es una zona rural del norte del país que todavía sufre las consecuencias de dos décadas protagonizadas por los conflictos entre el gobierno y el ejército.  A raíz de ello, muchos niños y niñas quedaron huérfanos y, hoy en día, la mayoría de ellos viven en grupo bajo la tutela de algún adulto de la comunidad. No obstante, la encargada del día a día de la familia es la niña más grande del pequeño grupo; ella se ocupa de hacer la comida, cuidar de sus hermanos y cultivar el huerto familiar mientras sus hermanos van a la escuela. La mayoría de ellas ha tenido que abandonar sus estudios, dado que los centros educativos están demasiado lejos de su casa y no les da tiempo a compaginar el trabajo del hogar con el de la escuela.

Frente esta situación, la ONG local Passion for Community, juntamente con Chance for Childhood, pusieron en marcha un proyecto con el que dotar de bicicletas a niñas huérfanas para que la falta de tiempo y el desplazamiento hasta su escuela no suponga un impedimento para poder continuar con sus estudios, llevar los excedentes del huerto al mercado de forma más fácil, llegar al médico a tiempo si algún miembro de la familia se pone enfermo… y, en definitiva, tomar control de su propia vida.

En Worldcoo, conocemos de primera mano este proyecto porque justo hace unos meses ayudamos a financiar la distribución de 25 bicicletas de la mano de Santa Fixie Group, uno de los e-commerce que colaboran con nosotros. Puedes recordar el proyecto AQUÍ.

En Patongo, Jordi y Joana han tenido la ocasión de conocer y charlar con algunos de las adolescentes que han podido continuar sus estudios a raíz de este programa.

¡Aquí, algunos de ellos!

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Jordi junto con Margaret, Janneth, trabajadora social de Passion for Community y otro niño

Margaret Amono

Margaret Amono es la hermana mayor de un grupo de seis que, años atrás, quedaron huérfanos. A través de la bicicleta ella ahora puede estudiar peluquería en Patongo.

“Soy Margaret Amono. Antes de tener la bicicleta, solía ir a la escuela a pie y, a menudo, llegaba tarde. La verdad es que eso me cansaba mucho, lo que hacía que no me concentrara mucho en las clases. Pero ahora que tengo la bicicleta, puedo llegar pronto a clase y tengo tiempo para todo.

Esta bicicleta también me está ayudando a llevar los alimentos del huerto al mercado y a llevar a mis hermanos al médico cuando están enfermos, así que estoy muy agradecida por ello”.  


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Una de las usuarias del proyecto, Atto Scovia

Atto Scovia

“Mi nombre es Atto Scovia y tengo 16 años. En Julio me dieron una bicicleta, así que ya hace unos cuantos meses. Durante este tiempo, la bicicleta me ha ayudado a moverme de un sitio para otro, puesto que yo provengo de un condado lejos de este lugar. Normalmente viajo con otro joven para aprovechar este transporte.

La bicicleta también nos está ayudando a llevar agua de un sitio para otro, puesto que la fuente de agua potable se encuentra muy lejos de nuestra casa. Además, también nos ayuda a ir al mercado y vender algunos de los alimentos que cosechamos, así como transportar otros cultivos del huerto”.


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Otra de las usuarias, Acem Pamela

Acem Pamela

“Soy Acem Pamela y hace 5 meses que me facilitaron una bicicleta. Antes de tenerla, se me hacía muy difícil ir al centro educativo por falta de tiempo. Ahora, por ejemplo, vengo del curso de peluquería al que puedo atender. Además, me ayuda a llevar al médico a todo aquel que lo necesite. La uso a diario. Viajo, voy a la escuela y vuelvo a casa. Durante el fin de semana, la uso para transportar cultivos del huerto y llevar agua”.


 Jordi, Joana, muchas gracias por trasladarnos vuestras impresiones y visitar de primera mano este proyecto tan especial para nosotros.

Ha sido un placer. La verdad es que cuando pensamos en el terreno del voluntariado en países como Uganda, siempre nos viene a la mente el gran nombre de organizaciones más famosas que se encuentran en estos países desde hace tantos años (UNICEF, ACNUR….). Fue muy interesante ver y comprobar que una organización local y otra no tan conocida han estado capaces de montar todo este proyecto y llevarlo a la práctica de forma satisfactoria. ¡Qué gran trabajo!

A menudo, desde casa, hay la incertidumbre de si las ayudas que podamos mandar desde aquí son apropiadas y de si llegan a su destino.   Por eso, es importante tener confianza en el proyecto o en la entidad en la que dona soporte. Los proyectos que hemos visitado optimizan y aprovechan cada ayuda que reciben y eso, a nosotros, nos hace seguir creyendo en la colaboración entre las personas. 

Equipo Worldcoo.

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